Los profesionales no son formados como emprendedores y la mayoría fueron aprendiendo sobre la marcha.
Lo habitual es que los profesionales comiencen el camino de ser independientes, ofreciendo servicios profesionales sin mucha noción de procesos, precios, entregas, mediciones y replicabilidad.
Así que, si estás en esa instancia, no te preocupes. Nos enseñaron a ser profesionales, pero no a ser emprendedores.
La realidad con la que llegan la mayoría de los miembros de la comunidad es que tienen un repertorio de ideas y de servicios sueltos. Incluso, muchos han pasado por otras propuestas de formación o mentoría, pero que solo ponían el foco en la visibilidad y muy poco en la estructura del negocio.
Por eso es que muchos emprendimientos digitales que monetizan el conocimiento y la experiencia, no llegan a sobrevivir más allá de los dos años.
En Distrito 40 no queremos que resistas hasta que tu negocio empiece a dar frutos. La mayoría de nuestros miembros son profesionales de cuarenta años o más; jefas o jefes de hogar. Somos muy conscientes de esa realidad, por eso el modo supervivencia no es lo que buscamos.
Además, a esa edad hay un deseo profundo de alcanzar la integración entre la rentabilidad económica y el legado personal.
Lo primero que hacemos en la comunidad es ayudarte a identificar tu vocación que, como decimos siempre, no es la elección de una carrera (De profesional operario a profesional con vocación).
El siguiente paso es contemplar que existen variedad de modelos de negocio, incluso muchas modalidades nuevas, más “híbridas” que van surgiendo con todos los cambios económicos y la flexibilización laboral.
El abordaje es uno de los diferenciales de Distrito 40. Aquí no se impone un modelo de negocio.
Hay un gran problema tabúes en el mundo del emprendimiento online:. Muchos programas son modelos que ya vienen prefabricados de otros continentes, bajo la promesa de ganar mucho con pocos clientes, como las famosas mentorías High Ticket.
No quiere decir que no sea viable tener un ticket alto desde el inicio (que no es un modelo de negocio en sí, sino más bien un sistema de precios). Pero la realidad es que aunque un profesional tenga mucha trayectoria en el mundo corporativo, todavía debe aprender a moverse como emprendedor. Eso implica asumir una alta exposición, aprender a vender y tener los procesos muy bien calibrados.
Cualquier tipo de servicio digital necesita atravesar por esa instancia.
Y si además, se obliga al profesional a sostener un modelo demandante con mucha letra chica (como tener que hacer 50 llamadas en frío por semana), los resultados que observamos es que la inversión en ese tipo de mentorías, raramente se recupera.
Una vez elegido el modelo de negocio que mejor se ajusta a tus características personales, contextuales, profesionales y del sector, te acompañamos a definir tu oferta y la sistematización de tus servicios.
De esta manera, ya no los creas como piezas sueltas, sino como distintas puertas de entrada para tus clientes y todas están conectadas a tu oferta. Eso te permite trabajar de una manera más ordenada y eficiente, pues cada servicio alimenta a otros, lo refuerza o lo complementa.
Así se diseña un ecosistema de negocios coherente a tu identidad, a tu vocación y a tu potencial.



